07 julio 2009

La victoria (pírrica) del Dr. Mono

A estas alturas, supongo que habrá poca gente que no conozca la tira cómica Bunsen, del dibujante mexicano Jorge Pinto. Cada semana nos deleita con tres nuevas entregas de las peripecias del despreciable Dr. Adel Ortega, profesor de ¿biología? en alguna universidad mexicana, vago redomado, nerd a tiempo completo y socialmente disfuncional. Le acompañan una serie de personajes que, aunque no le llegan a la suela del zapato, complementan muchas de las tiras y permiten que Adel se comporte tal como es: su colega de laboratorio el Dr. Víctor Arroyo, la becaria, la rata, los monos...
Precisamente hace unas cuantas tiras, uno de los monos
decidió convertirse él mismo en doctor por la vía de los hechos (aquí), convirtiéndose por un tiempo en el Dr. Mono, tan inútil como sus dos mentores, pero tal vez más carismático:


Afortunadamente, la historia del Dr. Mono no se quedó ahí y tres meses después, con motivo de las elecciones federales a la Cámara de Diputados de México celebradas el pasado domingo, Jorge Pinto ha desempolvado a este inclasificable personaje.
En un alarde de disidencia contra el conformismo institucional y una buena dosis de mala leche, Pinto publicó la semana pasada este post en su blog: Una modesta proposición. En ella, sin promover explícitamente al voto nulo, postulaba al Dr. Mono como candidato alternativo frente al "más de lo mismo".

"Por un Mexico Peludo". El mejor eslógan ever!

Una chiquillada que no hubiera pasado de una broma entre amigos (o entre los muchos fans de Bunsen) si no hubiera sido por la existencia de Facebook y Twitter: Al poco tiempo de publicarse la entrada, alguien creo en Facebook un grupo de fans del Dr. Mono, en el que ahora mismo hay suscritos más de 400 usuarios. En Twitter, Pinto publicitó su post haciendo una llamada al voto por el Dr. Mono, y dio lugar a un mini-trending topic de más de mil mensajes.
¿Resultado? Pues obviamente, no ganó el Dr. Mono, ni siquiera consiguió un escaño. Pero sí logró captar la atención de los medios locales (La Opción de Chihuahua, Excelsior, Milenio) y un buen número de votos de jóvenes inconformistas, tal y como relata el mismo Pinto en su última entrada.

Como conclusión obvia que puede extraerse de esta historia estaría el creciente impacto de la web 2.0 en la sociedad y bla bla bla, conclusiones que dejo a los gurús que ya se han encargado de hablar del tema cuando Obama™, Irán, etc... Pero yo me pregunto qué impacto podría tener una campaña de ciber-disidencia como esta en España. La verdad es que no me acaban de agradar las llamadas al voto nulo, principalmente porque no sirven para nada, y por la experiencia que tenemos aquí de que algunos hijos de puta aprovechen para colgarse medallas que no les corresponden. En cualquier caso, en España también tenemos una buena dosis de inconformismo político entre la juventud, agravada por el deprimente bipartidismo que azota buena parte de nuestra geografía, la decepcionante actuación de los gobiernos presuntamente progresistas o los vergonzosos tejemanejes de los gobiernos abiertamente neocon.
Cierto que en otras ocasiones han surgido campañas con un cierto aire ciber-activista, como la del genial Oreja Mayor en las últimas elecciones europeas, o directamente humorísticas, como la campaña pro Mauricio Colmenero cuando las primarias del PP, pero tal vez ayude a sacar de su ensimismamiento a los políticos una buena bofetada de realidad si un candidato ficticio les hiciera un poquito de sombra.
No sé... ¿qué tal si rescatamos al #SrBarragan?

08 junio 2009

La magufarmacia

No sé por qué he tenido desde siempre la impresión de que las farmacias eran o deberían ser templos de la Ciencia, lugares donde personas de fuerte formación científica trabajarían con profesionalidad aconsejando a los clientes sobre medicinas y tratamientos de eficacia probada. Es un pensamiento bastante inocente, pues aún es fácil encontrar farmacias en las que se dispensan placebos homeopáticos sin que el farmacéutico de turno tenga la honradez de reconocer que está vendiendo agua azucarada. O tal vez sea que ellos mismos se creen el cuento, demostrando que la excelencia científica de la universidad española es penosa. No sé cuál de ambas opciones es más alarmante.
El caso es que el otro día entré en una farmacia que frecuento des
de hace unos años y que me ofrece bastante confianza. Cuál no sería mi sorpresa al coger un folleto de un expositor y encontrarme con esto:

Click para ampliar

Se trata, supongo, de la versión 2.0 de las famosas pulseritas magnéticas que hicieron furor entre las personas de mediana y no tan mediana edad a finales de los 80 o principios de los 90 (y que, si no recuerdo mal, también se vendían en farmacias).
La nueva pulsera para gente desinformada tiene el rimbombante nombre de Health-Plus y pretende funcionar gracias a la aún más rimbombante magne-ionoterapia. Por supuesto, se trata de un producto panacea, que lo mismo sirve para aliviar dolencias neurológicas, que cardiovasculares o psicológicas. La hostia, vaya. Y todo con imanes (esos grandes misterios de la naturaleza) e iones (que para unas cosas son buenos y para otras, malos; depende de a qué magufo preguntes). Menos mal que ya en letra pequeña en la parte de atrás, avisa de que la pulsera "no tiene intención [...] de tratar ninguna enfermedad grave". Supongo que algún abogado les habrá aconsejado incluir el disclaimer.
Por supuesto, no paran de recalcar que se trata de un producto
simultáneamente natural y de alta tecnología; el objetivo es apuntar a un público lo más amplio posible: desde el más abnegado nostálgico de la vida en las épocas preindustriales, hasta el que compra cualquier cosa que suene a jerga científica. Al estilo de los anuncios de yogures, vaya. El caracter científico lo recalcan con las chanantes gráficas que ilustran la parte superior de la delantera del panfleto:
  • El campo magnético de 400 Gauss de intensidad: un poco alto para un imán tan pequeño... tal vez si fuera de neodimio, pero... ¡no! Parece que es de hematita (hematite será en inglés), que es solo levemente ferromagnético a tempratura ambiente.
  • El generador de 90 a 110 iones por cm2: la elección de la unidad de medida es simplemente ridícula. ¿cm2? ¿De qué? ¿De piel? ¿No sería más lógico usar una unidad de flujo temporal, en plan iones por segundo? Y luego está la magnitud... ¿100 iones? Es decir... ¿100 putos átomos cargados? ¿Pero sabe esta gente lo que es el Número de Avogadro?
  • Aclaran además que los famosos focos de iones no son otra cosa que esferas cerámicas ionizadas. Bueno, hay muchísimos tipos de materiales cerámicos que se usan para multitud de aplicaciones, pero por más que busco, no veo la "ionización" como una de sus características más habituales. Vamos, que no me sorprendería que no se pudieran ionizar.

Pero la cosa no acaba ahí, ya que el texto explicativo de las bondades de este engendro está plagado de perlas a cual más lamentable:
La Pulsera Health-Plus ha sido realizada en Titanio puro (metal [...] biocompatible...
¿Biocompatible? ¿Más rimbombancia?
...clínicamente probado como [...] repelente natural de las bacterias...
Vaya... lo mismo es parecido a los collares antiparásitos de los perros. Con pulseras como esta, ¿quién necesita antibióticos?
...un campo magnético que por principio físico actúa sobre el flujo sanguíneo [...] todo nuestro sistema circulatorio cardiovascular...
Oh ¿así que un diminuto imán junto a la muñeca es capaz de proporcionar energía al corazón? Los fabricantes de marcapasos deben ser o muy ineptos o muy mezquinos. Uyuyuy
...toda la tecnología electrónica [...] se ha realizado con iones positivos...
Y yo que pensaba que se había realizado con silicio.
...esta radiación está a nuestro alrededor...
Vamos a ver: ni un puñado de iones, ni siquiera un flujo constante de ellos, puede considerarse radiación. Los iones son materia, la radiación es un campo electromagnético oscilante. Punto.
... nuestro cuerpo carnoso (sic) la va absorbiendo a través de los años hasta que nos provoca una saturación de radiación...
Curioso: así que nuestro cuerpo absorbe iones y nunca los suelta (provocando de paso todo tipo de calamidades que lo mismo hasta incluyen la calvicie o el túnel carpiano). Sin embargo, las puñeteras esferitas de cerámica, que también se supone que están cargadas, van soltando su carga. Wow.
...iones negativos contrarrestan esta radiación positiva tan perjudicial descargándonos poco a poco...
Oh, vaya, así que se trata de algo tan simple como sumar tantos negativos como positivos para llegar a cero. Tanto da que los iones positivos sean Li+ o Ca2+ o que los negativos sean Cl- o CH3-. Total, si todos son iones, ¿qué más da?
Recientemente [...] se ha descrito que los iones negativos actúan por un mecanismo químico inhibidor de la recaptación de serotonina.
Esto se nota que lo han encontrado vaya usted a saber dónde, y lo han clavado aquí porque queda bien, aunque no tengan ni puta idea de lo que han dicho.
...sus beneficios tardan de 2 a 6 semanas en notarse de una manera gradual...
Vamos, que no te mosquees si ves que pasan los días y no notas absolutamente nada: es que es gradual y no te enteras. Redondo.
...no necesita recarga para mantener su efectividad [...] funcionamiento de por vida...
Esta sí que es cojonuda: han inventado un móvil perpetuo de primera especie y se han quedado tan anchos.
...se está creando la Fundación Health-Plus de Mejora de Calidad de Vida.
Ya: pues no hay forma de encontrarla, ni siquiera entre los grupos del Facebook, que ya es decir.
...la única contraindicación es para personas que lleven implantado algún mecanismo eléctrico subcutáneamente, para prevenir posibles alteraciones en la pila...
Es decir, que si tienes algún equipo médico que funciona de verdad para curar una enfermedad seria, por si acaso no te pongas esta tontuna, no sea que además de no curarte nada, te acabe jodiendo algo.
Resumiendo, diría que la única verdad que está escrita en el panfleto es la de "Sin ningún tipo de efectos secundarios". Coño, ¡ni primarios tampoco!
Para terminar, señalan que cumplen la obsoleta norma ISO 9001:2000, tienen la deferencia de remitirte a un teléfono gratuito (sinceramente, me ha sorprendido que no sea uno de pago) e indican una dirección de correo electrónico bajo el dominio healthplus.es, que no tiene web alguna conocida. Mirando en el NIC, apunta a la empresa castellonense "Gold & Silver Line S.L.", de la que al menos se puede decir que está en regla.

En fin, que está claro que el oficio de estafador profesional sigue estando en boga en España, dada la cantidad de gente que hay por ahí dispuesta a creerse cualquier cosa con aire pseudocientífico o que lleve la palabra "terapia" en el nombre, y la cantidad de personas dispuestas a colaborar en la estafa, incluidos los farmacéuticos que exhiben panfletos como este en sus establecimientos.

17 mayo 2009

De mal en peor: ahora "de lana"

Después del agotador día de bricolaje que llevo hoy (con mayor o menor éxito), acabo de revisar la Wikipedia para ver si habíamos avanzado algo en estos dos últimos años. La respuesta es que no: hoy han sido mis bodas de lana.
Por cierto, aprovecho la celebración de anoche para recomendaros un restaurante italiano-italiano ideal para parejitas acarameladas (vía, como no, Cucharete): Anema e Core. Ensalada interesante, pasta genial, pizzas generosas, lambrusco rico-rico y café para connoiseurs. El precio, mejorable, eso sí.

10 mayo 2009

Cumpliendo años (2)

Si hace tres semanas el cumpleaños de Sandra me recordó la primera vez que puse aquí una foto de Paula soplando velas, hoy vuelve a hacerlo por cuarto año consecutivo:

Su primer lustro, nada menos. Para celebrarlo, como no, una fiesta tras otra durante todo el fin de semana: en el cole, con los amiguetes, con la familia de papá, con la familia de mamá... La montaña de jueguetes amenaza con hundir el suelo de la casa.

08 mayo 2009

La brújula que no existía y la paradoja de Newcomb

внимание, spoilers!

Ayer, gracias a una de esas casualidades de la vida que lo hacen todo mucho más interesante, justo después de terminar de ver el último episodio emitido de Lost, me puse a leer un artículo (primera parte, segunda parte) en el que se trataba de explicar el problema de Newcomb. No es mi intención tratar de explicarlo aquí, ni hablar de las disquisiciones filosóficas que se pueden extraer de ella; qu
ien esté interesado, que se lea los enlaces, pero ya adelanto que ninguno de ellos es especialmente instructivo. Lo que me llamó la atención fue una de las paradojas que se pueden extraer de la formulación fuerte del problema. Tal y como se cuenta en la segunda parte del artículo:

Por ejemplo, imagina que puedes viajar libremente en el tiempo. Viajas hacia un futuro lejano, y mientras exploras la Tierra del futuro encuentras las ruinas de una ciudad. En las ruinas descubres una estatua muy hermosa: tan hermosa que decides llevártela a casa. Vuelves hacia el pasado, y pones la estatua en el salón de tu casa. Con el paso de los años, mucho después de tu muerte, hay una guerra y la ciudad queda en ruinas. Muchos siglos después, un explorador en el tiempo descubre la estatua… ese explorador eres tú, y te la llevas de vuelta a casa. ¿de dónde diablos ha salido la estatua? ¿quién la ha creado?
Curiosamente, algo muy similar ocurre en la quinta temporada de Lost, y ya le estuve dando vueltas desde que apareció esta historia la primera vez. El asunto es el siguiente: en el primer capítulo ('Because you left') en un momento dado John Locke (no el filósofo) aparece (tras un salto en el tiempo) en mitad de la selva, en algún momento del año 2007, herido de bala. Al momento se pasa por allí Richard Alpert, con un botiquín en la mano para curarle. John le pregunta, obviamente, que de dónde coño ha salido y por qué sabe que está herido. Richard le responde que es el mismo Locke el que le ha dicho que lo haga. Locke flipa en colores y Richard le viene a decir que un Locke del futuro (en el futuro del Locke que está herido, el presente para Richard) es el que le ha dado las instrucciones. Tras cierto diálogo que no viene al caso, Richard le da a Locke una brújula y le dice: "La próxima vez que nos veamos, no te voy a reconocer. Tienes que darme esto".

Poco después Locke vuelve a saltar en el tiempo (involuntariamente) y termina la escena.
Dos episodios después, en 'Jughead', Locke acaba llegando al año 1954, donde se encuentra de nuevo con Richard quien, efectivamente, no le reconoce (más bien es que, por aquel entonces, Richard no había visto nunca a Locke. De hecho Locke ni siquiera había nacido). El caso es que, entre otras cosas, Locke le da la brújula a Richard.

Ya os imagináis por dónde van los tiros, ¿no?
El caso es que en el decimoquinto episodio, el de este jueves ('Follow the leader'), se cierra el círculo. Locke, tras ciertas vicisitudes verdaderamente vicisitúdicas, ha regresado al año 2007 y se vuelve a encontrar con Richard. Le pregunta que si conserva la brújula que le dio en 1954 y Richard le dice que sí, aunque un poco oxidada. Poco después lleva a Richard hasta el lugar donde se va a encontrar con el Locke herido y le da las instrucciones y el botiquín para hacer lo que tiene que hacer.

Círculo cerrado.¿O no?
Pues no, y aquí entramos en la paradoja que mencionaba al principio: la brújula realmente no existe. Nadie la ha fabricado y nunca se destruirá; sin embargo, la brújula tiene existencia (en la serie) en el marco 1954-2007. Y es más, si Richard dice en 2007 que la brújula se ha oxidado, entonces Richard la recibirá en 1954 ya oxidada, y se oxidará aún más entre 1954 y 2007, momento en que Locke volverá a hacer el traspaso, así que seguirá oxidándose infinitamente... vamos, que en cualquier momento entre 1954 y 2007, la brújula debería estar hecha unos zorros.
Pero vamos, que no sé por qué me meto yo en estos jardines, como si lo de Lost tuviera alguna probabilidad de acabar de forma coherente en la próxima (y última) temporada...

[Capturas de vídeo obtenidas de los episodios de Lost emitidos en EEUU por ABC. El gráfico es un churro hecho en Pogüerpoin]

29 abril 2009

El Ciclo Barroco

El otro día terminé de leerme el último de los ocho libros que componen El Ciclo Barroco, la obra más ambiciosa del norteamericano Neal Stephenson. La lectura de esta saga me ha llevado cerca de un año, en parte por el escaso tiempo que tengo últimamente para leer, y en parte porque entre libro y libro he hecho alguna escapada para leer alguna novelita de Pratchett, por cambiar de aires.

El Ciclo Barroco es en realidad (mal que le pese a Stephenson) una trilogía, pues así se publicó originalmente (con títulos: Quicksilver, The Confusion y The System of the World), si bien cada tomo se divide a su vez en varios libros (ocho en total, los mismos en que se divide la edición española que, por una vez, no es una cagada).
La acción se desarrolla entre finales del siglo XVII y principios del XVIII, un momento de la Historia en el que tienen su origen los grandes cambios que dieron como resultado nuestra sociedad actual. Pese a ello, el autor no ha tenido el menor empaque en clasificar la obra como ciencia-ficción. Personalmente, yo no iría tan lejos. Tiene parte de novela histórica, pues nos presenta un contexto muy documentado y genialmente recreado, unido a la presencia de ciertos personajes históricos bastante verosímiles. Pero es obviamente ficción, con una galería de antihéroes deliciosos, a los que acontecen aventuras entre lo jocoso y lo estrambótico, y donde se narrran una serie de sucesos algunos rayando en lo paranormal y otros en lo casi anacrónico. ¿Y ciencia? Mucha, y muy interesante. En realidad es una gran historia sobre los comienzos del desarrollo de la ciencia moderna, liderado por las dos mejores mentes de la época, Isaac Newton y Gottfried Wilhelm Leibniz). Pero no se queda ahí, sino que también describe el nacimiento de una estructura económica incipientemente globalizada, la batalla ideológica entre una Ciencia en pañales y una Religión que se resiste a salir de la Edad Media, la tensión social de un sistema estricto de clases en el que, sin embargo, algunos consiguen prosperar, o los primeros movimientos para la abolición de la esclavitud.
Tres son los personajes principales en torno a los cuales giran las novelas: Daniel Waterhouse es un "filósofo natural", lo que hoy en día sería un científico, aunque coquetea con áreas que son claramente ingenieriles. En su juventud es compañero de estudios de Newton, si bien las circunstancias futuras le hacen trabar una importante amistad con Leibniz. Esto provoca que finalmente sea llamado a mediar en la disputa por la autoría de la invención del Cálculo infinitesimal entre ambos, disputa que trasciende más allá, hacia las concepciones que ambos genios tenían del mundo. Waterhouse se nos presenta como el hijo de un fanático puritano y antimonárquico inglés, que fue ejecutado espectacularmente (en serio) durante el gran incendio de Londres de 1666. Su origen puritano le hace terminar marchándose a la Bahía Colonial de Massachusetts, donde fundaría una ficticia institución precursora del mismísimo MIT; aunque paradójicamente se acaba encontrando a sí mismo mezclado en asuntos aristócratas europeos del más alto nivel hacia el final de la historia.
Jack "Mediapicha" Shaftoe (aunque tiene bastantes más pseudónimos, ninguno tan gráfico como este) es el perfecto protagonista de una novela picaresca: un niño pobre, un ladronzuelo, que se acaba enrolando en el ejército durante la liberación de Viena por Juan III Sobieski. Allí conoce a la mujer de su vida (tal vez la única en Europa que conoce técnicas para amarle ¬¬), con quien comparte bastantes aventuras hasta que la pierde por su avaricia, lo que no impide que sus hazañas sigan multiplicándose. Con los años se convierte en un fabuloso enemigo para el mismísimo Newton y la propia estabilidad de Inglaterra.
Eliza, la mujer amada por Jack (y por buena parte de la aristocracia francesa, inglesa y holandesa), es una esclava del Gran Turco, hasta que es rescatada. Dotada de un talento innato para los negocios, prospera hasta ser parte de la corte de Luis XIV, de Guillermo de Orange y de Carolina de Brandemburgo-Ansbach, primero como condesa y después como duquesa. Finalmente, acaba participando en la llegada de Jorge II a Inglaterra, e invirtiendo en los diversos artilugios tecnológicos promocionados por Daniel y Leibniz.
En cuanto a los hilos conductores de las novelas, que nos permiten asistir a una enorme cantidad de eventos históricos repartidos por medio planeta, podríamos citar tres: en Azogue, el primer tomo, se nos cuentan las intrigas políticas que llevan desde la Plaga de Londres hasta la Revolución Gloriosa, en la que Guillermo de Orange se proclama rey de de Inglaterra, en parte por las intrigas de Eliza y Daniel. En La Confusión, los dos libros que lo forman se narran en paralelo, con capítulos intercalados: Bonanza cuenta el espectacular robo por parte de Jack de una inmensa cantidad de un oro un tanto "particular" (parece tener un origen misterioso y su densidad es mayor de lo habitual, algo imposible, dado que el oro sólo tiene un isótopo estable); mientras que El Juncto se centra en las intrigas políticas inglesas, las disputas entre whigs y tories, y los problemas de acuñación de monedas que acaban situando a Newton al frente de la Casa de la Moneda. Finalmente, en El Sistema del Mundo (el mismo nombre que tiene el tercer volumen de los Principia Mathematica de Newton) se nos cuenta el destino del oro robado por Jack (y ansiado por los alquimistas, con Newton a la cabeza) y la batalla política por el control de la Casa de la Moneda británica.
Pero además de los hilos argumentales principales, los libros están salpicados de multitud de pequeñas historias, más o menos largas, unas rocambolescas, otras hilarantes, otras impactantes, que, por lo general, ayudan a mantener el ritmo de la narración. Entre ellas se pueden citar la huida de Jack a bordo de la nave en la que es galeote, con el oro recién robado al virrey español, desde las costas de Huelva hasta Egipto; el polvo que le echa Eliza a Bob, el hermano de Jack, en la mesa del salón de la casa de Christiaan Huygens, con él delante; el reinado de Jack en un territorio desértico al norte de India, cuyo único recurso es una patata que cultivan con el mayor cuidado; la venganza de Eliza contra la familia Hacklheber; el descubirmiento del fósforo; las distintas ofensas de Jack al duque de Arcachon;
el angustioso viaje a bordo de la Minerva desde Manila hasta México (a principios del XVIII aún no se conocía un método para determinar la longitud, así que cruzar el Pacífico era simple cuestión de suerte); la operación para extirpar una piedra del riñón de Daniel, realizada por Robert Hooke, usando la tecnología de la época; el espectacular robo del Píxide de la Casa de la Moneda británica para mayor vergüenza de Newton; el duelo a cañonazos entre uno de los colegas de Jack y un desquiciado lord inglés; la construcción del "Molino Lógico" (un ¡ordenador! que funciona con tarjetas perforadas) a manos de Daniel y Leibniz, o la colaboración en la construcción de las primeras máquinas de vapor.
También merece la pena reseñar la estupenda recreación que hace Sthepenson de la atmósfera de las distintas ciudades que recorren los protagonistas: Boston, Versalles, Argel, El Cairo, Lyon, Hannover, Shahjahanabad, Ámsterdam... pero, ante todo, Londres. El retrato del Londres post-incendio es simplemente espectacular, sobre todo si se compara con lo que queda de aquello en el Londres actual (¡que es mucho!). En particular, me ha impresionado lo pequeña que era la ciudad entonces: apenas cinco o seis barrios apiñados en la orilla norte del Támesis, con apenas dos puentes para cruzar a Southwark (arrabal de pobreza y negocios turbios), uno de los cuales albergaba edificios sobre él. Otros lugares como la Casa de la Moneda, el Palacio de Westminster, la Fleet Ditch, la prisiones de Bridewell y Newgate o El Monumento, son también escenarios que uno puede casi palpar.

En definitiva, El Ciclo Barroco es una monumental historia de aventuras magistralmente entrelazada con los acontecimientos que contribuyeron a la completa disolución del legado medieval y el comienzo de la Edad Moderna, a caballo entre el desarrollo de un sistema económico firme y el redescubrimiento de la realidad gracias al método científico. Y por si fuera poco, es la precuela de la otra obra insignia de Stephenson, Criptonomicon, con la que comparte un buen puñado de personajes.
Mi puntuación, un 9 sobre 10.

23 abril 2009

In Memoriam

внимание, spoilers!

Para los que llevamos cinco años siguiendo las desventuras de las cuarentonas de Wisteria Lane, el episodio del pasado domingo (5x19, "Look into their eyes and you see what they know") fue triste, ya que certificó lo que se intuía en el episodio previo, tras un mes de tenernos en ascuas: los guionistas han matado al personaje de Eddie Britt.

Eddie Britt. Octubre 2004 - Abril 2009.
Eddie Britt, interpretada con gran desparpajo por Nicolette Sheridan, representaba el arquetipo universal de MILF, amén de ser un putón verbenero, un pésimo modelo ético y una intrigante y deliciosa hija de puta en toda regla.
La echaremos de menos.

22 abril 2009

Cumpliendo años (1)

Parece estar a la vuelta de la esquina la primera vez que publiqué una foto del cumpleaños de mi hija Paula. En aquel entonces solo había dos velas en su tarta, y ayer, casi tres años después, era su hermana pequeña Sandra, la que se ha visto en las mismas.


Me parece fascinante ver crecer a los niños. Cuando aún no te has recuperado de la falta de sueño, el ajetreo de los pañales, los biberones, las papillas y el maletero siempre hasta arriba, de pronto un día te das cuenta de que tu hija sabe caminar, otro que ya habla, otro que corre y salta por cualquier sitio, otro que es capaz de desenvolverse y relacionarse ella sola con su pequeño mundo. Así que no queda más que tratar de aprehender estos instantes para recordarlos más tarde, volviendo la vista atrás para tratar de comprender cómo hemos llegado hasta aquí.
Dicho esto, muchas felicidades, Sandra, y ánimo, que aún nos queda un largo camino que recorrer juntos.

09 marzo 2009

Camino, de Fesser

Ayer cometí el error de ver Camino después de la cena. Pero no lo digo porque la película me pareciera mala (al contrario) o porque me acabara acostando a las mil (hoy es lunes, recuerdo); lo digo porque consiguió sacarme de mis casillas tanto como para haberme tenido media noche dándole vueltas.

La verdad, solo recuerdo una película recientemente que me haya tenido tan nervioso durante todo el metraje: en United-93 me desquiciaban las ganas de gritarles a los protagonistas que reaccionaran de una puta vez. En Camino, la situación es aún más angustiosa, dado que no hay ningún personaje capaz de reaccionar.
Javier Fesser nos pinta un estrato de la sociedad inquietantemente cercano al que nos rodea. Tan cercano que no podemos evitar preguntarnos si alguno de los muchos católicos que conocemos podría alcanzar cotas tan vergonzantes de fanatismo. Y la respuesta es que tal vez.
Reconozco que sé poco acerca del Opus Dei, de su estructura y funcionamiento. De entrada, la típica imagen estereotipada de cuando se menosprecia a alguien diciendo "este es del Opus", unida a alguna leyenda urbana de mis tiempos de estudiante (tal profesora es numeraria) y a alguna reseña leída en algún periódico. De hecho, ni siquiera he leído la entrada en la Wikipedia; pero es que, sinceramente, no quiero conocer más de esa gente, tan solo mantenerlos tan alejados de mí y de mi familia como sea posible. No sé, tal vez me haya afectado más por ser padre y tener dos hijas... solo pensar que alguna de ellas pudiera verse envuelta en tal ponzoña de fanatismo me pone los pelos de punta.
Dicen que la jerarquía del Opus y algún sector radical católico cercano ha protestado por la difusión de la película. La verdad, no me sorprende, porque los sitúa a la misma altura que a otra secta cualquiera, donde deben estar. Pero Fesser no se conforma con mostrar las miserias y mezquindades de estos integristas, el machismo y sometimiento de la mujer, la anulación de la voluntad social de los miembros, la vomitiva anteposición de su tóxica fe a sus seres queridos, la maniquea doctrina o la perversa y constante manipulación de las personas. Además, Fesser nos muestra el esperpento, la ceguera de los opusitas ante la realidad que tienen delante, guiada por su vil ideología, la repugnante cobardía de una madre egoísta jaleada por unos no menos repugnantes sacerdotes hipócritas y ávidos de hacer apología de su sinsentido.
Pero, por encima de todo, y aquí es donde me quito el sombrero ante él, Fesser se mofa de un Opus corrupto por sus propias mentiras y su propia estupidez, engañado por las fantasías de una niña que acaba de antrar en la adolescencia como tal vez entramos todos: enamorándose.
Porque Camino es exactamente eso: la historia de una niña que empieza a descubrir que hay vida más allá de la asfixiante presencia de su fanática madre y las tóxicas enseñanzas que le ha inculcado. Es una niña atrapada entre el ansia de conocer y una moral medieval y espesa. Es una niña que le pide a su padre que la libere de semejante losa, pero este, siendo como es un personaje triste y cobarde (y, ¿por qué no? también atrapado), no puede llegar por más que quiera. Es una niña que quiere expresar su enamoramiento antes de que la enfermedad la consuma y los que están a su alrededor, con sus gigantescas anteojeras, no la entienden.
En definitiva, una película triste, penosa, indignante, inhumana, que te hará llorar lágrimas amargas, te hará un nudo en el estómago o te hará desear gritar de rabia, pero seguro que no te dejará indiferente. En mi opinón, 6 Goyas más que merecidos.

03 marzo 2009

Vieja Crobuzón Año IV

Queridos (y escasos) lectores, me alegra anunciaros que hoy comienza el cuarto año de andadura de este humilde y artesanal blog. No me asusta la crisis, porque Crónicas de la Vieja Crobuzón lleva en crisis prácticamente desde que comenzó, tal y como atestiguan los datos:

No merece mucho la pena ponerse a analizar la gráfica buscando patrones o correlaciones: esto cada año que pasa se va más a pique, hasta el punto de que me doy por contento con publicar algo una vez al mes. Y no es que no tenga nada que decir, porque los que me siguen en Twitter saben que estoy todo el día dando el coñazo (hey, más de 1000 twits en un año); es simplemente la pereza de sentarme media horita delante de una anodina pantalla en blanco. Al final acabo escribiendo solo cuando algo me saca de quicio o cuando hay algo que festejar.

Con todo, me resisto a cerrar el blog, porque siempre surge alguna historia que contar que no cabe en 140 caracteres o que quiero que lea alguien más que mis contactos de Feisbuk; así que no me borréis aún de vuestro lector de RSS, que, total, molesto poco y así os lleváis la grata sorpresa cuando actu
alice.
Esta vez no me voy a hacer una propuesta irrealizable como la del año pasado (50 posts... ¡juas!), así que como mucho me guardo en la recámara un lavado de cara al aspecto de la página, que hace tiempo que tengo en mente. Por ir abriendo boca, me decido de una vez por todas a cambiar mi antiguo avatar de Blogger(el desafiante 42 de la Guía del Autoestopista Galáctico), por este otro que utilizo habitualmente en el resto de foros, mensajerías, twitteres y redes sociales varias:Este simpático capoerista (que aunque parezca que se está haciendo tocamientos, en realidad lo que toca es un berimbau) es un recuerdo de mis tiempos no tan lejanos en los que era capaz de hacer el pinopuente. Ah, ¿que no os he contado nunca que he sido capoeirista? Pues mira por donde, ya tengo material para llenar un post.

Pero eso será en algún otro momento de este 4º año. Permaneced en antena.