08 junio 2009

La magufarmacia

No sé por qué he tenido desde siempre la impresión de que las farmacias eran o deberían ser templos de la Ciencia, lugares donde personas de fuerte formación científica trabajarían con profesionalidad aconsejando a los clientes sobre medicinas y tratamientos de eficacia probada. Es un pensamiento bastante inocente, pues aún es fácil encontrar farmacias en las que se dispensan placebos homeopáticos sin que el farmacéutico de turno tenga la honradez de reconocer que está vendiendo agua azucarada. O tal vez sea que ellos mismos se creen el cuento, demostrando que la excelencia científica de la universidad española es penosa. No sé cuál de ambas opciones es más alarmante.
El caso es que el otro día entré en una farmacia que frecuento des
de hace unos años y que me ofrece bastante confianza. Cuál no sería mi sorpresa al coger un folleto de un expositor y encontrarme con esto:

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Se trata, supongo, de la versión 2.0 de las famosas pulseritas magnéticas que hicieron furor entre las personas de mediana y no tan mediana edad a finales de los 80 o principios de los 90 (y que, si no recuerdo mal, también se vendían en farmacias).
La nueva pulsera para gente desinformada tiene el rimbombante nombre de Health-Plus y pretende funcionar gracias a la aún más rimbombante magne-ionoterapia. Por supuesto, se trata de un producto panacea, que lo mismo sirve para aliviar dolencias neurológicas, que cardiovasculares o psicológicas. La hostia, vaya. Y todo con imanes (esos grandes misterios de la naturaleza) e iones (que para unas cosas son buenos y para otras, malos; depende de a qué magufo preguntes). Menos mal que ya en letra pequeña en la parte de atrás, avisa de que la pulsera "no tiene intención [...] de tratar ninguna enfermedad grave". Supongo que algún abogado les habrá aconsejado incluir el disclaimer.
Por supuesto, no paran de recalcar que se trata de un producto
simultáneamente natural y de alta tecnología; el objetivo es apuntar a un público lo más amplio posible: desde el más abnegado nostálgico de la vida en las épocas preindustriales, hasta el que compra cualquier cosa que suene a jerga científica. Al estilo de los anuncios de yogures, vaya. El caracter científico lo recalcan con las chanantes gráficas que ilustran la parte superior de la delantera del panfleto:
  • El campo magnético de 400 Gauss de intensidad: un poco alto para un imán tan pequeño... tal vez si fuera de neodimio, pero... ¡no! Parece que es de hematita (hematite será en inglés), que es solo levemente ferromagnético a tempratura ambiente.
  • El generador de 90 a 110 iones por cm2: la elección de la unidad de medida es simplemente ridícula. ¿cm2? ¿De qué? ¿De piel? ¿No sería más lógico usar una unidad de flujo temporal, en plan iones por segundo? Y luego está la magnitud... ¿100 iones? Es decir... ¿100 putos átomos cargados? ¿Pero sabe esta gente lo que es el Número de Avogadro?
  • Aclaran además que los famosos focos de iones no son otra cosa que esferas cerámicas ionizadas. Bueno, hay muchísimos tipos de materiales cerámicos que se usan para multitud de aplicaciones, pero por más que busco, no veo la "ionización" como una de sus características más habituales. Vamos, que no me sorprendería que no se pudieran ionizar.

Pero la cosa no acaba ahí, ya que el texto explicativo de las bondades de este engendro está plagado de perlas a cual más lamentable:
La Pulsera Health-Plus ha sido realizada en Titanio puro (metal [...] biocompatible...
¿Biocompatible? ¿Más rimbombancia?
...clínicamente probado como [...] repelente natural de las bacterias...
Vaya... lo mismo es parecido a los collares antiparásitos de los perros. Con pulseras como esta, ¿quién necesita antibióticos?
...un campo magnético que por principio físico actúa sobre el flujo sanguíneo [...] todo nuestro sistema circulatorio cardiovascular...
Oh ¿así que un diminuto imán junto a la muñeca es capaz de proporcionar energía al corazón? Los fabricantes de marcapasos deben ser o muy ineptos o muy mezquinos. Uyuyuy
...toda la tecnología electrónica [...] se ha realizado con iones positivos...
Y yo que pensaba que se había realizado con silicio.
...esta radiación está a nuestro alrededor...
Vamos a ver: ni un puñado de iones, ni siquiera un flujo constante de ellos, puede considerarse radiación. Los iones son materia, la radiación es un campo electromagnético oscilante. Punto.
... nuestro cuerpo carnoso (sic) la va absorbiendo a través de los años hasta que nos provoca una saturación de radiación...
Curioso: así que nuestro cuerpo absorbe iones y nunca los suelta (provocando de paso todo tipo de calamidades que lo mismo hasta incluyen la calvicie o el túnel carpiano). Sin embargo, las puñeteras esferitas de cerámica, que también se supone que están cargadas, van soltando su carga. Wow.
...iones negativos contrarrestan esta radiación positiva tan perjudicial descargándonos poco a poco...
Oh, vaya, así que se trata de algo tan simple como sumar tantos negativos como positivos para llegar a cero. Tanto da que los iones positivos sean Li+ o Ca2+ o que los negativos sean Cl- o CH3-. Total, si todos son iones, ¿qué más da?
Recientemente [...] se ha descrito que los iones negativos actúan por un mecanismo químico inhibidor de la recaptación de serotonina.
Esto se nota que lo han encontrado vaya usted a saber dónde, y lo han clavado aquí porque queda bien, aunque no tengan ni puta idea de lo que han dicho.
...sus beneficios tardan de 2 a 6 semanas en notarse de una manera gradual...
Vamos, que no te mosquees si ves que pasan los días y no notas absolutamente nada: es que es gradual y no te enteras. Redondo.
...no necesita recarga para mantener su efectividad [...] funcionamiento de por vida...
Esta sí que es cojonuda: han inventado un móvil perpetuo de primera especie y se han quedado tan anchos.
...se está creando la Fundación Health-Plus de Mejora de Calidad de Vida.
Ya: pues no hay forma de encontrarla, ni siquiera entre los grupos del Facebook, que ya es decir.
...la única contraindicación es para personas que lleven implantado algún mecanismo eléctrico subcutáneamente, para prevenir posibles alteraciones en la pila...
Es decir, que si tienes algún equipo médico que funciona de verdad para curar una enfermedad seria, por si acaso no te pongas esta tontuna, no sea que además de no curarte nada, te acabe jodiendo algo.
Resumiendo, diría que la única verdad que está escrita en el panfleto es la de "Sin ningún tipo de efectos secundarios". Coño, ¡ni primarios tampoco!
Para terminar, señalan que cumplen la obsoleta norma ISO 9001:2000, tienen la deferencia de remitirte a un teléfono gratuito (sinceramente, me ha sorprendido que no sea uno de pago) e indican una dirección de correo electrónico bajo el dominio healthplus.es, que no tiene web alguna conocida. Mirando en el NIC, apunta a la empresa castellonense "Gold & Silver Line S.L.", de la que al menos se puede decir que está en regla.

En fin, que está claro que el oficio de estafador profesional sigue estando en boga en España, dada la cantidad de gente que hay por ahí dispuesta a creerse cualquier cosa con aire pseudocientífico o que lleve la palabra "terapia" en el nombre, y la cantidad de personas dispuestas a colaborar en la estafa, incluidos los farmacéuticos que exhiben panfletos como este en sus establecimientos.

10 comentarios:

Small Blue Thing dijo...

A mí me gustaría saber quién te ha dicho a ti que los remedios homeopáticos son de agua azucarada.

ÓsQar dijo...

Tienes razón, no los he probado nunca, así que supongo que es perfectamente posible que sea agua a secas, sin azúcar ni nada.

Anónimo dijo...

La verdad, que es para descojonarse.
¿No dice nada, de si vale para acertar la Bono-loto?

Small Blue Thing dijo...

Hay falsos remedios homeopáticos que, en efecto, se hacen con agua. Para mí, el defecto de la homeopatía es que la aplicación quedó obsoleta enseguida, aunque el principio de partida sirvió para otras cosas. Pero lo que dicen en un laboratorio seguirá sin ser verdad, lo digan ellos o tú.

Aunque como esto es sembrar discordia y trollear, casi que ni me molesto.

Iván dijo...

Como dicen los franceses, ¡sombrero! Para cuando leía lo de los 100 iones ya estaba boqueando, sin aire de tanto reír.

Small Blue Thing dijo...

Y me refería a Boiron, no a la Big Conspiracy Pharmaceutical inc., que seguro que es lo que habrás entendido, petarda ;)

Uhh dijo...

Tengo que conceder que haya cosas científicamente no explicadas, que no explicables, y que al mismo tiempo funcionen. Ese tipo de medicina es la medicina de la curandera del neolítico. La buena mujer conocía las propiedades terapéuticas de ciertas plantas y las usaba a pesar de no conocer el proceso científico de su funcionamiento. Es eso medicina válida, creo que sí. Aunque no soy un experto, sólo he sido cobaya, creo que la homeopatía está en este grupo.
También reconozco que los vendedores se pasan de imaginativos intentando convencer de que se compre su producto, y se les ve el plumero en su ignorancia.

ÓsQar dijo...

Discrepo: la "curandera del neolítico", que más tarde se convirtió en la "curandera de la Edad de Bronce", la "curandera del Imperio Romano" o la "curandera de la Alta Edad Media", estaba usando un conocimiento comprobado a lo largo de muchos años acerca de las propiedades de ciertos productos, junto a una buena carga de superstición y costumbres.
La medicina científica ha sido capaz de demostrar la existencia de muchas de estas propiedades terapéuticas, explicar su funcionamiento, aislar los principios activos y optimizar los tratamientos.
El caso de la homeopatía es bien distinto: un señor se inventó el concepto en el siglo XIX. Tal vez la idea tuviera sentido a la luz del conocimiento científico de la época, pero los avances en química, bioquímica, física molecular, etc, del siglo XX deberían haber servido para condenar a la homeopatía a un rincón olvidado. Desgraciadamente, hay mucha gente dispuesta a creerse cualquier cosa y así hemos llegado a la situación actual en que la homeopatía tiene hasta cierto aire de respetabilidad en según qué foros.

arafel1 dijo...

Riendo a carcajadas!!!! Me ha encantado tu post.

Me ha traído a la memoria una discusión que tuve con el dueño de una ferretería que todo feliz quería venderme una bola de plástico rellena de canicas cerámicas que al parecer sustituía al jabón en lavadoras y lavavajillas. Se sonreía cuando me mostraba escéptico y le decía que era poco probable que las canicas cerámicas, por muy tecnológicas que fueran, pudieran "dividir las moléculas de agua". Je.

En fin.... Mi enhorabuena por el blog.

Javi dijo...

Oye, me he partido de risa. Muy bueno.