Hoy hace tres años que murió mi abuela.
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28 julio 2006
3 años
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27 julio 2006
GAYardón
Ay, en qué jardín te has metido tú sólo, Albertito... luego dirás que el sector neocon del PP no te traga!
Y hablando de tragar, a ver quién se traga esta frase, después del cipote que se montó por este asunto:"Hemos mantenido una discrepancia con relación a esta ley pero este hecho no significa que una vez aprobada por las Cortes Generales debamos o podamos no aplicarla".
Como con la ley del aborto, del divorcio... por no hablar de la Constitución al completo.
Bueno, pues mi enhorabuena a los novios y espero que se les pase la empanada mental. Ah, y a la vuelta de la luna de miel, si sigue haciendo este calor en Madrid, yo les recomendaría que no se refrescaran en la piscina de Moratalaz. Si acaso, que se vayan al chalet de la sierra de algún compañero de partido.
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26 julio 2006
Fin de temporada
Finalmente, me iré de vacaciones con los deberes hechos: ayer TVE-1 nos deleitó con los dos últimos episodios de la segunda temporada de Mujeres desesperadas; realmente un único episodio dividido en dos partes, repleto de flashbacks con personajes que, por razones obvias, ya no salían, y finalizando la temporada de una forma, como mínimo, desasosegante.
Lo cierto es que me enganché a esta serie en la primera temporada, cuando la emitieron el año pasado. Me pareció muy entretenida, al mezclar situaciones de una comedia familiar con un complejo thriller bastante rebuscado. La segunda temporada, sin embargo, ha tenido menos de acción y le ha faltado precisamente el hilo conductor que te hacía esperar el episodio siguiente. A cambio, los personajes se han vuelto más maduros y complejos, dándole más protagonismo a quien más lo merecía (definitivamente, Lynette Scavo y Bree Van de Kamp).
En resumen, una serie muy recomendable; claro, que ahora que ya han emitido en TVE y la Fox, quien quiera verla, que tire de MulaVisión.Otra serie que terminé de ver el otro día fue Alias... bueno, realmente he terminado de ver las cuatro primeras termporadas (la quinta y última aún no ha llegado a España).
A ésta me enganché cuando empezaron a ponerla en Cuatro, por recomendación de Blax y otros compañeros, y me aficioné en seguida, pese a las pocas simpatías que le tengo a la CIA en general y a sus agentes en particular (sólo de pensar que cosas muy parecidas a las que se cuentan en la serie pueden pasar en la realidad, se me ponen los pelos de punta).
En fin, estuve siguiendo la serie en la tele durante la primera temporada, pero pronto me puse impaciente y empecé a tirar de la Mula para ver los episodios más deprisa... y acabé pidiéndoselos a mis compis, que los tenían en DVD.
La serie en sí es pura acción, con argumentos desde un poco hasta muy complicados, y una línea argumental constante en torno a una serie de reliquias inventadas por un tal Rambaldi, un supuesto inventor-líder de secta del siglo XV (cuya relación con la CIA hace bastante agua).
Muchos de los episodios parecen hechos sobre la marcha, inventándose motivaciones inexistentes para sorprender al espectador, y resucitando personajes que habían muerto muchos episodios antes. Pese a todo, la trama engancha bastante y he estado viéndome hasta 4 ó 6 episodios semanales.
De las cuatro temporadas, creo que las mejores son la 2ª y la 3ª (al menos, la segunda mitad de la 3ª), más curradas que la 1ª, pero menos apresuradas que la 4ª. De la quinta ya he oído malas críticas, así que ya veremos. De momento, el final de la 4ª mosquea y sorprende al mismo tiempo (aunque espero que no sea un bluff como ocurrió al final de la 3ª).
Por cierto, que pese a lo buena que está Sidney Bristow, la aparición en escena de Nadia Santos, ha sido de lo mejorcito que le ha pasado a la serie. Viva Argentina!
Y el punto freak: parece que tenemos fans de Alias hasta en el Ayuntamiento de Madrid. Esta foto la tomé el otro día en el Rally de la M-30, pasado el Puente de Vallecas en dirección norte:
¡¡Es el puto símbolo de la secta de Rambaldi!!! Seguro que todas las obras son sólo para que Gallardón encuentre algún artefacto chungo con el que lavarnos el cerebro a todos los madrileños (ah, no, que para eso ya tenemos TeleMadrid)...
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25 julio 2006
La pertinaz ceguera
Es obvio que la ONU no pudo haber imaginado los efectos a largo plazo que iba a tener la reubicación, tras el genocidio de la Segunda Guerra Mundial, del pueblo hebreo en una tierra que ellos consideraban suya por mandato divino y los supuestos derechos históricos que les concedía el hecho de que sus antepasados la hubieran poblado hace más de 4000 años. En aquel momento, Europa le debía mucho a los judíos e hizo mucho de lo que estaba en su mano, si no todo, para compensarles por su sufrimiento. Hoy, sesenta años después, Israel emplea su Historia como arma arrojadiza, y se escuda tras un interesado victimismo para deslegitimar a las instituciones que tratan de llevarles por la senda del Derecho Internacional.
La realidad es que Israel lleva decenas de años incumpliendo resoluciones de la ONU, al tiempo que exige el cumplimiento de otras diferentes a países como Irán y organizaciones como Hezbolá. La realidad es que Israel ha oprimido y humillado al pueblo palestino, al tiempo que se ha defendido de las críticas azuzando el fantasma del antisemitismo con aires ofendidos. La realidad es que Israel ha aprovechado su relación de alianza incondicional con EEUU hasta el punto de realizar operaciones militares impunemente fuera de sus fronteras (al igual que EEUU).
Tal vez suene a los típicos prejuicios izquierdistas en favor de Palestina y en contra de las políticas imperialistas, pero no es cierto: Israel merece críticas al igual que EEUU, y sólo una perspectiva tremendamente estrecha puede exonerarles de ello. Por el mismo motivo, sólo un ultraizquierdismo radical y maniqueo puede de alguna forma justificar las acciones de Hamás, Hezbolá, Siria o Irán. Las cosas por su nombre: si una organización, por mucha red de caridad y sanidad que despliegue, alienta a los jóvenes a inmolarse en un autobús lleno de israelíes, se trata de una organización terrorista; si un país, por muy democrático que sea, alienta a sus soldados a hacer asesinatos selectivos sin importar las bajas civiles, se trata de un estado terrorista. Así pues, aquí en vez de maniqueísmo se trata de culpar a ambos bandos por igual.
Ahora bien, un Estado que se jacta de democrático, debería tener una cierta ética que le impidiera castigar a la población civil de un país que sabe sin recursos: Israel no va a librar a Líbano de Hezbolá bombardeando barrios completos y obligando a miles de refugiados a abandonar sus hogares... a menos que su objetivo no sea ése. La ceguera de EEUU también es terrible: exigiendo como condiciones para el alto el fuego lo que deberían ser objetivos del proceso de pacificación de la zona (desarme de Hezbolá y despliegue de una fuerza internacional).
En España también tenemos lo nuestro, y el conflicto (¡guerra!) en Oriente Próximo ha servido para avinagrar aún más (cosa que algunos ya considerábamos complicado), las relaciones entre PP y PSOE. La ya tradicional bronca, con cruce de fuertes acusaciones de un lado y de otro, está alcanzando cuotas francamente intoxicantes, hasta el punto de que no parece probable que los españoles pasemos un verano de tranquilidad política.
El PP ha encontrado un filón en exprimir la tradicional debilidad de la izquierda por la causa palestina, retorciéndola de tal manera que es ahora la derecha la que usa el adjetivo antisemita como doloroso insulto contra un progresismo al que está costando mucho trabajo encontrar un hueco ecuánime en este asunto. A raíz de esto, el PP ha entrado a la carga de forma machacona, como nos tiene habituados, ciegos y sordos ante cualquier intento de explicación por parte del Gobierno. Me sigue maravillando la increíble paciencia y las tragaderas de Mª Teresa Fdez. de la Vega: no importa las veces que repita una cosa, siempre tendrá al Zaplana de turno que seguirá ladrando como si no la hubiera escuchado.
El PSOE tampoco se queda corto en este muestrario de cegueras... el otro día discutía yo con mi mujer sobre la conveniencia de que el partido que sustenta al Gobierno apoye manifestaciones, sobre todo una como la de la semana pasada, en la que la posibilidad de un incidente diplomático era más que evidente. Obviamente, la manifestación iba muy en la línea argumental de las que se organizaron cuando la Guerra de Irak, y no se hubiera entendido que el PSOE hubiera cambiado su postura. Ahora bien, ese apoyo, junto a declaraciones como la de Pepe Blanco o la foto de Zapatero con la kufiya, demuestran, como mínimo, falta de oportunidad. Parece mentira que, a estas alturas, no sepan cómo las gasta el PP, y que cualquier gesto va a ser aprovechado por los medios carroñeros para incrementar la crispación general.
En fin, como lo de España no tiene remedio (al menos mientras no lleguen unas nuevas elecciones que demuestren al PP que si están donde están, es por méritos propios), sólo me queda desear que lo de Oriente Próximo termine pronto: si la ONU, la OTAN, EEUU y/o la UE pueden hacer algo por impedir que la lista de civiles muertos de uno y otro bando siga creciendo, que lo hagan; y si esta afirmación me convierte en un antisemita a ojos de la derecha cavernaria, que con su pan se lo coman.
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Etiquetas: El Sol Grueso, Mi exilio en Armada
07 julio 2006
Me pareció ver un lindo rapadito
Nada como cambiar tu rutina diaria para que los acontecimientos dignos de mención vengan solitos a terminar con una sequía en el blog que ya iba por tres semanas.
El caso es que ayer tuve que coger el metro a eso de las 9 de la noche en Cuatro Vientos para ir a Santiago Bernabéu. Para quien no lo conozca, la zona donde está la estación de Cuatro Vientos es un barrio llamado Dehesa del Príncipe (La Dehesa para los amigos), una colonia residencial para oficiales y suboficiales del Ejército (aunque los pisos son desde hace unos pocos años de venta libre y me imagino que ya no todos los residentes serán militares). No sé hasta qué punto ese hecho tiene alguna relevancia para lo que voy a contar, pero tal vez la tenga.
Cuando entré en la estación de metro, coincidí en el vestíbulo y los pasillos con una veintena de chavales de entre 14 y 16 años a lo sumo, chicos y chicas (en algún caso, niños y niñas más bien). La indumentaria de los niños no dejaba lugar a dudas: cabeza rapada (terminada en anchas patillas en aquellos que tenían barba), polo apretado azul marino con la rojigualda en el cuello, pantalones pesqueros y unas Marteens con puntera de acero. Alguno destacaba luciendo unos arcaicos tirantes (a juego con su ortodoncia) o una graciosa camiseta con el logotipo "Waffen SS" a la espalda. Sinceramente, no sé a qué tipo de padres les parece correcto que su hijo salga con parafernalia neonazi a la calle... me imagino que el mismo tipo de padres que le daría una paliza a su hijo si le vieran con una camiseta del Ché Guevara.
Llegué al andén al mismo tiempo que el tren, así que los cachorros rapados tuvieron que correr para entrar en tropel en los vagones. Desgraciadamente, en línea 10 los trenes son de la serie 7000, sin separación entre vagones, así que los cachorros podían campar a sus anchas por todo el convoy.
Al principio se dedicaron a hacer lo que todo grupo de chavales de esa edad haría: hacer el ganso, hacerse fotos con el móvil, cantar a voz en grito... claro que no todos los chavales cantarían cosas tan edificantes como "Adolf Hitler is my friend, is my friend, is my friend". No sé, me pareció extremadamente triste ver a esos prepúberes fotografiándose brazo en alto, cantando las consignas con las que alguien les ha intoxicado desde su tierna infancia. Es posible que algunos salgan de esa mierda y se vuelvan gente decente, pero probablemente más de uno eche a perder su vida y acabe en la cárcel o bajo tierra.
En fin, cuando me parecía que los chavales eran demasiado jóvenes para hacer nada más grave que cantar himnos vergonzosos, me sacaron de mi error. Al llegar a Príncipe Pío, se montó la primera trifulca: varios de los críos se enzarzaron en una pelea de patio de colegio: patadas al aire, puñetazos sin objetivo claro, insultos a los familiares... y un grupo de 8 ó 10 niños salió del tren, increpados por otros tantos que se habían quedado dentro. La verdad es que no entendí muy bien quién se enfrentaba a quién, hubiera jurado que todos habían entrado juntos en el metro y habían cantado juntos, pero con estos fanáticos nunca se sabe. Los quinceañeros pasaron corriendo por delante de mí, pateando las puertas, insultando y amenazando de muerte a los de fuera. Cuando el tren se puso en marcha y parecía que se habían calmado un poco, volvieron a salir corriendo todos en dirección contraria, con una cara bastante más asustada: las niñas gritaban "corred, corred" y "vámonos", y los niños "joder, que tiene un pincho" y "tío, ¿tú no tenías una navaja?".
Efectivamente, tras ellos apareció un individuo de unos veintipocos años, también rapado, pero con una camiseta con el emblema SHARP en el pecho y una mariposa abierta en la mano. El tipo, bastante más robusto que los niños que huían, vociferaba, visiblemente nervioso, y amenazaba con matar a todos los críos. La verdad es que no mi hizo ni puta gracia ver a otro fanático a dos metros de mí, con una navaja en la mano, las piernas temblorosas y la mirada perdida, pero supongo que lo mejor en estos casos es esperar y no hacerse notar mucho. El sharpero aparentó calmarse, guardó el pincho y saludó a una chica que había a su lado; sin embargo, algo que no oí o vi, le hizo reaccionar de nuevo y salió corriendo por el tren detrás de los chavales nazis.
Afortunadamente ya estábamos llegando a Plaza de España y la gente salió a borbotones del metro: los nazis por si les pinchaban, los viajeros para evitar líos. La trifulca continuaba al principio del tren y finalmente avisamos al conductor con el tirador de emergencia para que llamara a seguridad. Resultado: 10 minutos parados, la gente muy nerviosa, y el tarado de la navaja siguió dentro del tren hasta Tribunal (que ya es más su territorio). Un rápido vistazo hoy a la prensa local, me hace verificar que, por suerte, no ocurrió ayer ninguna desgracia.
Lo peor de todo creo que ha sido comprobar que las mismas pestes que intoxicaban a la juventud hace 10, 15, 20 años, siguen pudriendo a los jóvenes de hoy en día. El culto a la violencia y el fanatismo de los extremos ideológicos (comprendidos o simplemente inculcados) siguen siendo un cáncer que hay que erradicar y no estoy tan seguro de que la sociedad esté preparada para ello: los niños aprenden de lo que ven, y el sectarismo y la violencia política están a la orden del día. Y, la verdad, si hay algo que de verdad me preocupa, es pensar que algún día mi hija pueda hacer amistades como estos payasos. En fin, veremos qué se puede hacer, si es que puede hacerse algo.
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17 junio 2006
La paja en el ojo de Dios
Hoy toca lectura: acabo de leerme este curioso libro, al que llegué tras leer en una reseña que era uno de los grandes clásicos imprescindibles de la Ciencia-Ficción.
He de reconocer que el principio me decepcionó un poco: venía de haberme terminado El Consejo de Hierro, y leer una prosa más ligera que la de Mieville me parecía poca cosa. Afortunadamente, el mediano nivel literario se vio pronto compensado por una historia extremadamente absorbente y bien construida.
El libro se sitúa en el siglo XXXI (aunque no el de Ulises), en el que la Humanidad ya ha colonizado cientos de planetas, la mayoría de los cuales pertenecen a un Imperio (que más bien parece una Confederación), aunque algunos aún provocan escaramuzas independentistas esporádicas. Culturalmente, se trata de un Imperio bastante mojigato, en el que la Iglesia (alguna variante del Cristianismo) tiene bastante poder (si bien, otras religiones conviven con ella en aparente paz).
En estas condiciones se produce el hecho más trascendental de la Historia: el primer contacto con una civilización alienígena. Una delegación científico-militar del Imperio acude al planeta Paja Uno (la explicación de tan curioso nombre está en el aforismo del título del libro) y toma contacto con los pajeños, unos curiosos seres asimétricos, que forman una cultura feudal-industrial y guardan un terrible secreto que marcará las relaciones con la Humanidad.
Lo más interesante del libro son los largos capítulos en los que los delegados de ambas civilizaciones intentan entenderse unos a otros. La cultura y la sociedad pajeñas son tan sumamente distintas a las humanas, que parece prácticamente imposible que ambas puedan llegar a entenderse, sobre todo, a la luz de los terribles conflictos que se suceden en el bando humano, donde no es fácil compaginar los intereses científicos y comerciales con la desconfianza militar.
Finalmente, y debido a unos acontecimientos que no quiero desvelar, tres embajadores pajeños viajan al Imperio donde tratan de encauzar las conversaciones, hasta que los humanos descubren su secreto y se ven forzados a tomar una decisión salomónica.
Poco más que añadir: los personajes no me han parecido especialmente relevantes, no es sencillo identificarse con ninguno de los humanos, y los pajeños son, simplemente, demasiado extraños.
Como curiosidad, destacaría un detalle: el Imperio ha medio olvidado la mayor parte de la Historia de la Humanidad y los acontecimientos de los siglos XX y XXI son poco entendidos. Esto explica que el escudo del Imperio (heredado de un antiguo Imperio anterior llamado "El Condominio", en el que los EEUU y la URSS compartían el gobierno de la Tierra) consista en un águila que sostiene en sus garras la hoz y el martillo, y encima de todo, la corona Imperial.
También destacaría el tratamiento que se le da a la tecnología y que puede parecernos hoy bastante ingenuo: el libro fue escrito en 1975, y se hacen continuas referencias a "computadoras de bolsillo" (aparentemente similares a una PDA), sistemas de grabación en cinta, etc. Ahora me estoy leyendo la segunda parte (El Tercer Brazo), escrito en 1993, donde por la pinta, han mejorado estos detalles (y promete ser mucho más elaborado a nivel de trama: ya os contaré!!)
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13 junio 2006
Procesando la paz
Leo hoy en El País la siguiente noticia: ETA pide paciencia a los presos y les advierte de que la excarcelación tardará.
Es triste ver cómo los miembros de la banda terrorista están demostrando tener un sentido de la realidad más coherente y una perspectiva política mucho más aguda que el PP.
Que gente como Acebes esté dispuesta a mentir e inventar las más burdas conspiraciones para lograr sus objetivos políticos es algo que ya descubrimos en marzo de 2004, pero que haya más de 200.000 personas (aunque afortunadamente menos de 1 millón) de ciudadanos dispuestos a creerse las innumerables acusaciones con que el PP agasaja al Gobierno desde hace más de dos años, me parece espeluznante.
Si la misma ETA tiene claro que cualquier tipo de negociación respecto al tema de los terroristas encarcelados va a ser tediosa y a largo plazo, no se entiende que los voceros de la derecha mediática estén continuamente alertando de la inminencia de una supuesta claudicación del Gobierno; a menos, claro, que concluyamos que el PP ha perdido cualquier resto de dignidad y que para ellos cualquier gesto, por ruin que sea, es válido si sirve como munición contra el PSOE.
Así sucede y así lo vimos en la última concentración organizada por la AVT, que se constituye de hecho en uno de los más poderosos lobbys al servicio de la causa neocon: nada como empatizar con el legítimo dolor de las víctimas para embravecer a las hordas henchidas de rencor y sedientas de venganza.
Sinceramente, me asusta pensar que las esperanzas que pusimos en que esta vez ETA desapareciera de una vez por todas, se vayan al traste por las injerencias de un partido que aún no ha asumido que perdió las elecciones por su propia incompetencia, que presume de ser el único vínculo que mantiene unida a España, al tiempo que promueve el odio fanático entre regiones, que alardea de democracia mientras maneja a su antojo decenas de medios de comunicación para adoctrinar a los ciudadanos. Espero por nuestro bien que el Gobierno sepa hacer oídos sordos a tanto canto de sirena, y recorra este camino lo más serena y calmadamente posible.
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08 junio 2006
Pánico
Hace ya unos días que no escribo nada, pero hoy, dando un repasito al blog de Escolar y siguiendo un link, he llegado a esta espeluznante imagen:
Joder qué mal rollo: sólo de pensar que este individuo le pudiera poner una mano encima a mi hija, se me han puesto los pelos de punta. Sobre todo teniendo en cuenta cómo las gasta últimamente la alta jerarquía católica.
Recuerdo un día que paseando por la calle, pasamos al lado de unas monjas, y cuando una le acarició la cabeza (que esa es otra, qué puta manía tiene la gente de manosear a los niños ajenos) a mí me dieron ganas de ir corriendo a casa a lavarle el pelo... Vamos, que si la toca Rouco, la pongo en remojo el día entero.
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Etiquetas: Palabra de San Jabber
27 mayo 2006
Willy Fogg
No puede ser bueno tener tanto curro... dos semanitas llevo ya sin encontrar ni un hueco para actualizar el blog. Con la tontería he perdido la oportunidad de comentar sobre grandes eventos de la actualidad, como han sido la sentada por una vivienda digna (seguida por la convocatoria de la segunda sentada y la segunda sentada propiamente dicha), la vergonzosa bufonada del diputado Martínez Pujalte, las nacionalizaciones en Bolivia, la secesión de Montenegro, el triunfo en Eurovisión de los Uruk-Hai, la estafa de los sellos y algún otro suceso con los que amenizar este blog tan cutre (como comentaba el otro día un goblin -que a troll no llegaba- que pasaba por aquí.... ¿y si le cambiara el título al blog por el de "Un Blog bien cutre"????)
El caso es que ahora he encontrado un huequecito para escribir... ¡a bordo de un avión!!! Bueno, de momento, escribo, ya veremos cuando podré postearlo. Estoy de camino a Atenas, pero nada de turismo: a seguir currando. Menos mal que sólo serán un par de días. Lo que no sé es qué le habrá pasado por la cabeza a la persona responsable de buscarme el vuelo, porque estoy viajando en bisnes: Gracias, Alierta, no desaprovecharé la ocasión.
Hoy ha sido la primera vez que he visitado la nueva terminal 4 de Barajas... impresión: no era para tanto. No me refiero a la arquitectura, que como no tengo ni idea, no opino, sino a lo que se dice de ella: que si un caos (yo me he orientado fácilmente y sin ayuda) o que si es muy grande (he andado más en otros aeropuertos, incluida la T2 de Barajas). Eso sí, es un puto centro comercial, tela marinera.
Aprovechando las circustancias, me he dado un paseo por la sala VIP de Iberia, a tomarme un pelotazo a la salud del Consejero Delegado. Es que me hacía ilusión ser el único en camiseta, vaqueros y zapatillas. Y El Jueves en la mano.
Por comentar algunas cosas...
Curiosidad 1. Prensa disponible: ABC, La Gaceta de los Negocios, El Periódico de Catalunya y el panfleto descafeinado que publica Iberia. Infumable.
Curiosidad 2. En un momento dado, han llamado por megafonía de la sala a un tal "José Antonio Durán i Lleida". Toma ya... ¿sería el genuino líder de CiU? Y sí es así, ¿lo de "José Antonio" en vez de "Josep Antoni" habrá sido a mala hostia?¿Y ya puestos a encabronarle, por qué no "José Antonio Durán y Lérida"????
Curiosidad 3. He visto un pájaro (o un murciélago o una mosca muy gorda) volando dentro de la terminal. Pues eso, que me ha hecho gracia.
Curiosidad 4. Los váteres de la sala, un poco claustrofóbicos, pero me ha sorprendido ver las mismas escobillas que tengo yo en casa... sí, son del Ikea!!!
Por lo demás, el vuelo bien: la comida infinitamente mejor de lo habitual en turista (foie de canard, Ribera del Duero del 2001...) y unas espectaculares vistas de Mallorca y Cerdeña poco antes de que se hiciera de noche. Bueno, vamos a aterrizar, seguiré en un ratito.
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Parece que he llegado sano y salvo al hotel, algo por lo que no daba dos duros tras ver que el taxista iba a 180 por la autopista, o que arrancaba haciendo rueda al salir de un peaje. La mala fama de los taxistas griegos sigue aumentando.
El hotel, bien, muy moderno, aunque nada que ver con otro en el que estuve hace como un año, que tenía unas vistas de la Acrópolis que quitaban el hipo. Claro, que esta vez no estoy en el centro de Atenas, sino en una ciudad dormitorio. Poco glamour.
Siempre que estoy en un hotel guiri me hago la misma pregunta: ¿cómo es posible que ningún español se haya hecho rico exportando ese gran invento que son las persianas? Porque en el norte de Europa, donde el sol sale unas pocas horas al año, pase... ¿pero en Grecia?
Pierdo veinte minutos intentando correr las cortinas, hasta que descubro que son eléctricas. Garrulo total.
Tampoco falta el típico Nuevo Testamento de los Gedeones, junto con otro Nuevo Testamento, supongo que ortodoxo (porque está en griego). Como echo en falta los textos sagrados del pastafarianismo, por esta vez me saltaré mis oraciones.
Por cierto, que la conexión a internet cuesta 11€ la hora... pospondremos otra vez la publicación de este post.
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Es definitivo: aborrezco los desayunos de hotel. Huevos cocidos, salchichas, champiñones, arenques... ¿pero qué alma enferma puede desayunar arenques?
Menos mal que puedo destacar algo: zumo de naranja recién exprimido y yogur griego (contundente y de unos 250 ml la tarrina: chúpate esa, Danone!!).
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Seguimos posponiendo la publicación del post: los griegos que organizan la reunión son unos cutres y no nos quieren dar acceso WiFi. El taxista de hoy, menos salvaje que el de ayer, aunque alguna pirulilla sí que ha hecho. Sabe algo de inglés y me pregunta que de dónde soy; cuando se entera de que soy de Madrid, me dice "Ah, entonces eres del Real". Pero como le digo que no me gusta el fútbol, le jodo la conversación y sólo hace leves intentos como "Qué calor hace hoy", "Hay mucho tráfico" y "Mujeres!" (refiriéndose a la conductora del coche de delante), antes de callarse definitivamente.
Las carreteras, penosas, y la señalización imposible de localizar entre un caos de carteles y anuncios de todo tipo.
La reunión promete ser un auténtico coñazo. Veremos si no me duermo.
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Éxito: no me he dormido en todo el día, gracias a un enorme esfuerzo. La comida, pasable, y lo mejor, el café frappé (la bebida nacional) bien fresquito, que aquí hace una calor...
Vuelta al hotel, me pienso lo de los 11€, pero desisto: si queda largo el post, que se lo lea quien le apetezca.
Hemos quedado para cenar en Voulagmeni (en la playita), a las 20:30 (una hora menos en España). Os podéis imaginar las ganas que voy a tener de cenar a esa hora. Luego os cuento.
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Pues al final sí que me entró jambre; debió ser porque durante la espera estuve viendo en TVE Internacional a José Andrés preparando cordero y claro...
La cena muy buena: pescadito recién cogido y ensaladas varias (exquisita la taramasalata de huevas de pescado). Me gustó también el pulpo a la brasa con alcaparras, yum! El vino blanco griego, sin embargo, no vale gran cosa.
La vuelta al hotel fue de nuevo a bordo del taxi de un maníaco: aparentemente los taxistas griegos son más peligrosos de noche que de día ¿licantropía tal vez?
Por otra parte, para que quede constancia, las carreteras griegas son, por decirlo suavemente y sin ánimo de ofender, una puta mierda. De ahí la risa de ir en un taxi a 150 por hora por un camino lleno de baches y cartelería, sin arcén y sin líneas.
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Viernes. Madrugón (las 6 en España). Otro desayuno deleznable (por el que descubro que cobran 22 lerus, que ya está bien) y de vuelta a intentar mantener los ojos abiertos durante varias horas. Qué suplicio.
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Bueno, pues se acabó. Me vuelvo para casa. Como me suele pasar en estas reuniones, me da la impresión de que no se ha avanzado nada. Pérdida de tiempo total. Afortunadamente, la próxima reunión es en Madrid y me ahorraré el viaje.
Último taxista griego: increíblemente, no parece saber dónde está el acelerador. A 80 por la autopista.
Ahora estoy en la sala VIP, tomándome ooootro pelotazo a salud de Alierta: se agredecen estás pequeñas recompensas después de más de 5 años dedicados a la causa. Por cierto, que por culpa del ceporro del mostrador de Iberia, he tenido que pasar por los escáneres y volver a salir hasta dar con la sala.
Los servicios, muy cutres, pero con un extraño mecanismo que gira la tabla del váter mientras una especie de esponja le limpia los restos. Curioso pero inspira poca confianza. La escobilla también es la de Ikea.
Pues eso, que me quedan como 4 horitas de avión, y a ver si ya en casa puedo subir de una vez este post al blog, que ya me está quedando terriblemente largo. Probaré con un tamaño de letra más pequeño para que no abulte tanto.
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Por fin os dejo de aburrir con mis aventuras: ya estoy en casita, con mi ADSL y esas cosas. Ahora, a seguir currando y acumulando temas para el blog. Ciao.
Perpetrado por ÓsQar a las 12:34 a. m. 6 comentarios
Etiquetas: Excursiones por Bas-Lag
11 mayo 2006
ManifesTitación
Que las manifestaciones ya no son lo que eran es evidente. Desde que Rouco Varela, ese burdo remedo de Paco Clavel pero sin glamour, y sus monseñores decidieron manifestarse en contra de la destrucción de La Familia (no la tuya ni la mía, sino así, en genérico), todo empezó a cambiar.
Llegaron las manifestaciones repletas de jerseys de cuello de pico, de finos bigotillos, de corbatas de seda y crucifijos de oro. Hasta hubo quien sacó a la Gallina del cajón, sacudió las polillas y la enarboló como si 40 años no fueran nada (gracias RinzeWind por la foto).
Manifestaciones, en fin, en las que más de 30 Españoles por metro cuadrado sufrían la lluvia, el frío y otras calamidades (sudores, olores, tocamientos y hurtos, me imagino) para demostrar que, entre otras cosas, 1 millón de personas caben en 70 autobuses, o que ningún mobiliario urbano puede impedir que la horda neocon alcance sus cifras récord.
Nada que ver con esas simpáticas manifestaciones a las que acudíamos algunos (pero pocos, ya saben) a principios del siglo XXI... qué tiempos, qué recuerdos, qué brutalidad policial... ¿volverá Ansuátegui ahora que Constantino Méndez se ha ido?
El caso es que los tiempos cambian, las manifestaciones, también, y, claro, ¿por qué no?, también los iconos. ¿Acaso iban a perdurar durante siglos las camisetas con la cara del Ché Guevara?¿Las banderas de Lenin? Nada de eso: la nueva izquierda, el auspiciado bloque rojiverde, se refunda a sí misma con nuevos símbolos. ¿Y por qué no un símbolo que sea un gran exponente de lo que no es la izquierda? Pues dicho y hecho: ahí tenemos a Tita Cervera, Baronesa Thyssen por la gracia de un buen braguetazo, nuevo icono del ecologismo urbano, del antigallardonismo más castizo.
Esta misma tarde, los vecinos de Hortaleza, en su lucha diaria contra los parquímetros, enarbolarán una imagen de la baronesa para exigir que el Ayuntamiento les escuche. Como quien saca una imagen de la Virgen para que llueva en verano... ¿prestará la baronesa la misma atención? ¿Se unirá a las reivindicaciones de este público que la reclama?¿¿¿Se presentará para alcaldesa, dejando en la cuneta a la Trini???
A mí, de todos modos, como icono antiparquímetros me sigue gustando más éste:
Perpetrado por ÓsQar a las 7:44 a. m. 8 comentarios
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